martes, 5 de julio de 2011

Por el Boleto Estudiantil!

El proyecto de ley del Boleto Estudiantil llega finalmente al Congreso mediante el gobierno de Cristina.

Ya desde hace varios años, el movimiento estudiantil ha logrado volver a levantar banderas que hace solo una década eran causas perdidas. Desde hace 8 años el Estado argentino está cada vez más presente en lo que respecta a los derechos indispensables del pueblo. La educación es uno de esos derechos. Esta ley es una más de las políticas sociales que comenzaron con Néstor y que hoy lleva adelante el gobierno de la compañera Cristina en pos de una Argentina con mayor justicia e igualdad de oportunidades para todos los habitantes del país.

Este reivindicación es histórica pues ya los compañeros de la UES en los años 70 lucharon por este derecho, por una patria justa, libre y soberana, lo que a algunos de ellos les costó la vida en la Noche de los Lápices junto a otros 30.000 compañeros. Hoy, con identidad, memoria, verdad y justicia, las luchas de los estudiantes se convierten en realidades efectivas para los pibes de la Argentina.

Este nuevo proyecto de ley que será enviado al Congreso dispone la gratuidad del transporte público de corta, media y larga distancia para los niveles primario y secundario y un descuento del 50% para terciarios y universitarios. Medida que se suma a la gran ayuda que genera la Asignación Universal por Hijo viendo los problemas que muchas veces tienen los pibes y sus familias en el acceso a la educación por los costos del traslado hacia el colegio. También da un nuevo paso hacia la universalización de la educación superior a todos los jóvenes que la deseen.

Esta medida demuestra la trascendencia de esa gran antinomia que es “pueblo o corporaciones” y que deja sentado cuál es la posición de este gobierno, que defiende los intereses educativos por sobre el lobbie de las empresas de transporte.

Todos los avances que estamos logrando en la construcción de una nueva Nación, ahora debemos consolidarlos, defenderlos y profundizarlos con organización, compromiso e inteligencia para no caer nuevamente en ese país neoliberal que adoraba a la administración privada en detrimento de los intereses cualitativos en las distintas áreas de gobierno. Las reivindicaciones del movimiento estudiantil hoy vuelven a tener vigencia. Hoy tienen su lugar en un proyecto de país en el que la educación no forma parte de un gasto sino de una inversión.